5 tips para organizarnos mejor y ser más productivos

La productividad no solo es cuestión de habilidad. También hay que aprender a organizarnos el tiempo para conseguir aprovechar más las 24 horas del día. Una organización más eficiente te ayudará a mejorar tus resultados laborales, pues podrás repartir mejor el tiempo entre tus proyectos y conseguir terminar con todo. Además, saber gestionar el tiempo te beneficiará en tu vida privada, ya que te dejará más libertad para disfrutar de tus aficiones o iniciar nuevos proyectos.

El secreto

El secreto está en tus hábitos diarios. Variar la forma en la que hacemos las pequeñas cosas de todos los días tendrá un impacto directo en el tiempo que nos queda para hacer lo demás. Estos sencillos consejos te ayudarán a exprimir cada minuto de tu día y aprovecharlo al máximo.

Aprovecha las mañanas

A primera hora del día tenemos toda nuestra atención y energía al máximo. Por ese motivo, puedes aprovechar ese momento para hacer una de las tareas más importantes del día. Así, te aseguras de que los imprevistos que puedan surgir no te quitan tiempo para hacerla correctamente. Y terminar una tarea importante tan temprano te animará más a seguir el resto de la jornada.

Viernes, un día productivo

El cansancio acumulado de toda la semana hace que el viernes sea un día duro para cualquiera. Además, el fin de semana está cerca y solemos aplazar todo para el lunes siguiente. Sin embargo, puedes usar el día para organizarte la agenda y anticiparte a las tareas que traerá el lunes, como pedir las tareas que pueden tardar varios días en enviarte. El pequeño esfuerzo de dedicar el viernes a las cosas que has ido atrasando el resto de los días o a terminar aquello que te da más pereza hacer, te dará muchos minutos extra en el futuro que agradecerás.

No a los “ratos muertos”

Esos cinco, diez o quince minutos libres con los que no contabas y que tienes en blanco pueden ser la clave. Úsalos para pequeñas tareas que puedas adelantar, como leer el correo y responder emails. Esto te ayudará a despejarte para que puedas centrarte después en las tareas más importantes del día.

No aplaces las pequeñas tareas

Al cabo del día son muchas las pequeñas cosas que nos van robando tiempo y energía, por lo que saber gestionarlas es muy importante. Por eso, en el momento en que puedas realizar una de esas tareas que te lleva uno o dos minutos, hazla y no la aplaces. Y, sobre todo, nunca la pongas por delante de una tarea importante.

Descansa durante la hora de comer

La hora de la comida debe ser un momento para desconectar y recargar las pilas para el resto del día. Por eso, lo importante es tomárselo con calma y olvidarse del trabajo unos minutos. Puedes aprovechar para leer un poco, ir al gimnasio o llamar a un amigo.

Unos sencillos trucos conseguirán que aproveches cada minuto de tu día para que puedas dedicar el tiempo que quieras a lo que quieras de verdad.

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